Filósofo y Epistemólogo

Filosofía de la Astrobiología

(versión web no oficial)
Mg. Octavio A. Chon Torres (ASPAST)[1]

Resumen

La Astrobiología es una ciencia que ha tomado importancia en los tiempos modernos, aunque la curiosidad sobre saber si la vida sólo ocurrió en la Tierra siempre ha existido. El objetivo de este artículo se centra en examinar los primeros pasos hacia una Filosofía de la Astrobiología, cuyo camino aún se tiene mucho por recorrer. Se resaltará la importancia que tiene para la Astrobiología el empleo de la Filosofía, al mismo tiempo que se verá la oportunidad de la Filosofía para retomar su esencia transdisciplinar con la que nació. Además, se hará un breve recuento de los principios básicos que emplea la NASA para definir el marco teórico de la Astrobiología y se darán lugar las posibles aportaciones filosóficas que se pueden hacer a ella.

Palabras clave: NASA, Astrobiología, Filosofía 

Abstract

Astrobiology is a science that has been taking relevance in the recent years, though curiosity about knowing if life is only an event from Earth it always existed. This paper aims to examine the first steps through a Philosophy of Astrobiology, which path is not yet complete. The importance of Philosophy for Astrobiology will be highlighted, and at the same time the chance that Philosophy has to recover its transdisciplinary essence in which born. In addition, there will be a brief summary of the basic principles that NASA uses to define the theoretical framework of Astrobiology and the chance to possible philosophical contributions that can be made to it.

Keywords: NASA, Astrobiology, Philosophy


La Astrobiología es la ciencia que estudia la habitabilidad en otros planetas, el origen y la evolución de la vida en el pasado, el presente y en el futuro en el universo. La NASA plantea 7 objetivos en su hoja de ruta para la Astrobiología versión 2008. Estos objetivos científicos están enfocados en la investigación de parte de las diferentes ciencias naturales que la conforman. Sin embargo, uno de los intereses filosóficos, y por extensión epistémicos, está en sus cuatro principios básicos que plantea.

El primero de ello hace mención de su multidisciplinariedad, el segundo aborda problemas éticos asociados a la exploración de otros mundos, el tercero tiene que ver con el interés social que genera la Astrobiología al estudiar la posibilidad de vida en otros mundos, y el cuarto aprovecha este interés por el público para divulgar ciencia de manera que llegue a la mayor cantidad de personas posibles. En este artículo se tratará de abordar estos cuatro puntos de modo general desde una perspectiva orientada hacia lo filosófico.

            La Astrobiología es una ciencia transdisciplinar. El concepto de transdisciplinariedad fue abordado por la Unesco en su intento por lograr mejores resultados en su plan de la educación. “Transdisciplinarity opens the eyes and widens perspectives since, to improve understanding, it uses concepts not owned by a single discipline. Transdisciplinarity is the intellectual space where the nature of the manifold links among isolated issues can be explored and unveiled.” (Unesco, 1998, p. 38)

La transdisciplinariedad de la Astrobiología es clave para asuntos educativos. Permite relacionar diferentes ciencias con el fin de lograr un objetivo en común. En la hoja de ruta de la NASA no se menciona la diferencia entre lo multidisciplinar y lo transdisciplinar ya que no es ése su objetivo. Sin embargo, para efectos epistemológicos se hace preciso reconocer cómo se estructura esta nueva ciencia. Una filosofía de la Astrobiología debe aspirar a retomar esta actitud transdisciplinar. El punto favorable de la Filosofía para con la Astrobiología es que la Filosofía misma nació transdisciplinar. La Filosofía como “madre de todas las ciencias” siempre fue como el soporte dinámico que permitió concebir mejor los estudios científicos, empezando con Platón, Aristóteles, Descartes, Newton, etc. Una Filosofía “pura”, en este sentido, es una filosofía que abstrae desconectándose de la realidad, una filosofía sin rumbo fijo. Incluso la Filosofía ayuda a entender mejor las ciencias sociales, la literatura y la antropología. En el contexto peruano esto no es ajeno, ya Augusto Salazar Bondy había mencionado algo similar:

“El nacimiento de nuevas disciplinas, el avance del conocimiento de las ya constituidas por la incorporación de datos y nociones provenientes de diferentes dominios de trabajo intelectual, el énfasis que actualmente se pone en la interciencia, en los terrenos limítrofes y de síntesis, hacen patente la conveniencia de abrir la enseñanza de cada rama del saber a la comunicación con las demás y eliminar de este modo los compartimientos estancos de la educación. Pero si hay disciplina en al cual esta apertura ha sido recomendada desde antiguo y es en realidad exigible por principio es la filosofía.” (Bondy, 1967, p.365)

            Teniendo este antecedente, una Filosofía de la Astrobiología no se ve demasiado aventurada a desarrollar en el Perú. Pero como se dijo, el desarrollo de la filosofía fue realizándose en otro sentido, no en el de integración sino en el de aislamiento hacia disciplinas académica, al menos es la tendencia que se viene dando.

Como se vio, en un inicio la Filosofía nació integradora, sin embargo con el paso del tiempo y con el desarrollo de la especialización de las diferentes ciencias, la red que unía las diferentes ciencias fue desvaneciéndose. Con la llegada de la visión mecanicista esto fue acrecentándose, ya que la realidad podía ser estudiada por partes separadas. Pero la realidad es más que un cúmulo de partes, y los problemas originados por esta visión desmembrada no se hicieron esperar.

Los problemas actuales mundiales, como la contaminación ambiental no pueden ser tratados solo desde una perspectiva, requieren de la interacción de diferentes disciplinas científicas y de las humanidades. Esto es algo parecido a lo que le ocurre a la Astrobiología, al tener un objeto de estudio que aún no está totalmente definido se hace necesario que las diferentes ciencias se empiecen a relacionar, pero más importante aún, que las mentes de los científicos empiecen a desarrollar una capacidad relacional que sea formada desde la universidad.

            Como se ya puede prever, desarrollar una Filosofía de la Astrobiología tiene una importancia y alcance enorme. Por un lado, se tiene que la Astrobiología desde una perspectiva filosófico puede ayudar a retomar esa cualidad que tiene la filosofía de relacionar diferentes tópicos con el fin de dar una perspectiva amplia y multidimensional. En la actualidad existe la tendencia de compartimentar todo con el fin de lograr un conocimiento preciso de lo que se quiere estudiar, lo cual está bien. Pero con el tiempo esto genera un problema, la incapacidad de relacionar temas de una y otra rama de estudio. Es la consecuencia que ya William Barrett decía sobre la tecnificación de la filosofía. “La imitación social constituye un escape al que, como ser social, el filósofo también es susceptible (…) Por eso intenta justificarse a sí mismo y su existencia como un tipo especial de técnico” (Barrett, 2001, p. 23)

 

Una Filosofía bajo el parámetro de la cosmovisión de la técnica hace que intente igualarse a las otras ciencias bajo el costo de perder algo de su esencia. Se ven conferencias sobre los adelantos científicos y tecnológicos de modo periódico así como se ven conferencias de filosofía explicando sus adelantos y últimos descubrimientos. Una Filosofía de la Astrobiología deberá ser al mismo tiempo una filosofía para la filosofía. Se ha desnaturalizado a la filosofía obligándola a ser compartimentada. Esto se puede sentir en los ambientes académicos donde un estudioso de epistemología se encierra en sus estudios sin salir al contacto con las propias ciencias que estudia, o por lo menos intentar un acercamiento. Lo mismo sucede en el caso de los científicos. Y esto es así porque a todos les afecta la manera compartimentada de ver las cosas.

            La Astrobiología necesita de la epistemología que le brinda la filosofía para poder avanzar. Bajo una manera unidisciplinar de ver las cosas se requiere entonces una nueva manera de verlas pero de modo interconectado, o al menos que aspire a serlo a través de la divulgación científica entre sus colegas. Una Astrobiología que pretenda llegar lejos necesita del cambio de mentalidad del propio sujeto investigador. La Filosofía puede dar esa nueva racionalidad a través de una mirada transdisciplinar, lo cual no significa que el filósofo –o el epistemólogo en este caso- tenga que saber lo mismo que sabe el cuerpo de científicos, al fin de al cabo tienen una formación diferente.

Y es justamente esa formación diferente la que precisa la Astrobiología para ayudar a lograr sus principios básicos mencionados. Al mismo tiempo, tiene un potencial educativo enorme que corresponde con los lineamientos que se expuso en el simposio de transdisciplinariedad de la Unesco. En un mundo de policrisis, se necesitan soluciones interconectadas. Esto no significa olvidar el conocimiento parcelado, lo cual es importante, se debe saber contextualizar el saber y aplicar un reduccionismo metodológico. Este reduccionismo metodológico es el ser conscientes de que se aplica un punto de vista a costa de otros, digamos el filosófico, pero al terminar de hacerlo no olvida los otros aspectos que abordan el mismo tema.

            Téngase en cuenta por ejemplo, como bien lo explicaba el Dr. Roberto Aretxaga en relación a la Filosofía y la Astrobiología, la importancia que pueda tener Los descubrimientos que haga la Astrobiología sobre la vida y habitabilidad en otros mundos tendrán un impacto semejante a como tuvieron los descubrimientos de Copérnico y Darwin en su época. Se tendrá un verdadero cambio de enfoque disciplinar, un cambio de paradigma científico que revolucionará el conocimiento actual. En la actualidad se vive el paradigma del biocentrismo astrobiológico (Seckbach et al, p. 346, 2004)

Esto es, un biocentrismo astrobiológico. Actualmente se maneja la visión de la vida en el universo bajo los parámetros de la vida sobre la Tierra. En palabras del PhD. Chela-Flores, se trataría de una clase de biocentrismo que “atribuye un carácter único a la evolución biológica que ha tomado lugar en la Tierra, desde una bacteria hasta los seres humanos. Esta posición está bastante radicada en nuestra cultura.” (Chela-Flores, 2003)

Esto se sabe en Biología, algo está vivo si cumple con los parámetros que poseen los organismos vivos basados en el carbono, aunque aún no existe consenso real sobre qué es la vida o cómo se ha originado. Las investigaciones en relación a LUCA (acrónimo de Last Universal Common Ancestor), el más antiguo ancestro común universal todavía tienen mucho por recorrer (Bueno y Moreno, 2011) Entonces, se vive el marco conceptual basado en la vida sobre la tierra, el biocentrismo astrobiológico. Es especular demasiado saber si se encontrarán rastros o evidencia de vida microbiana en el Sistema Solar, pero las repercusiones que tendrían tendrán un alcance a todas luces transdisciplinar.

            Sin embargo, antes de que suceda esto, debe ocurrir un giro copernicano a nivel epistémico en cuanto a la ciencia misma. Por ello se hace imprescindible el empleo de la Filosofía. La Astrobiología es una ciencia transdisciplinar nueva, por lo que una Filosofía de la Astrobiología recién está en sus primeros pasos. Sin embargo, no es un terreno totalmente desconocido, se tiene como apoyo lo que se investiga en filosofía de la biología y filosofía de la física, solo por poner un par de ejemplos. Problemas filosófico-científicos desde una perspectiva Astrobiología ameritarán la mejor preparación del investigador, zambullirse en un mar de conocimiento que desde la época de la Antigua Grecia se especulaba con Anaximandro sobre la existencia de infinitos mundos, pasando por el renacimiento con Giordano Bruno, lo cual le costó la vida.

Existe una dificultad en concebir una ciencia transdisciplinar como la Astrobiología, y es que para algunos podría ser innecesario generar nuevas ciencias, después de todo se podría investigar a partir de las ya existentes. Esto es cierto en parte y depende de la perspectiva de donde se lo mire. Si uno se fija en los objetivos de la Astrobiología, bien puede abordarse desde una ciencia en particular, sin embargo, su alcance queda expuesto una vez que se realiza que no es posible avanzar más sin la ayuda dinámica de las otras ciencias, como la física y la química.

            Elevar y examinar a la Astrobiología como una ciencia transdisciplinar es  tarea principal de la Epistemología, el estudio de la ciencia, ya que posee las herramientas necesarias para entrelazar y observar el panorama amplio. Y aquí es que puede entablarse una relación más entre la Filosofía y la Astrobiología con miras a reforzar una Filosofía de la Astrobiología. El primer principio básico  que menciona la NASA en su hoja de ruta mostrado líneas más arriba resalta su multidisciplinariedad.

Sin embargo, se ha visto que la Astrobiología responde mejor a un marco transdisciplinar, mientras que lo multidisciplinar no requiere de relacionar diferentes ciencias. La Filosofía de la Astrobiología puede ayudar a mejorar la visión de la Astrobiología a través de una Epistemología que le permita ayudar al científico a preparar el terreno teórico y considerar la relevancia de ello para relacionarse con sus colegas de diferentes disciplinas, lo cual implica una formación en parte humanística.

            El segundo principio básico relacionado con la ética podría abordarse desde la misma Ética como disciplina filosófica. La problemática inherente a la terraformación, de si debería o no colonizar otros planetas. Una de las ideas que podrían manejar los opositores viene de que estamos deteriorando el ecosistema global terrestre y que realizar la terraformación –habilitar un planeta para poder vivir en él- implicaría que haremos lo mismo, una continuación del caos que se ha generado por la mala gestión ambiental a lo largo de la historia humana. Otro aspecto en contra que podría sostenerse es que se podría estar eliminando diferentes formas de vida antes de que sean descubiertas, así como se eliminan bosques en el Amazonas extinguiendo especies que jamás serán conocidas. Esta problemática es ética y requiere una problematización y planteamiento de soluciones que logre un consenso.

            El tercer principio básico, sobre el interés público que suscita la búsqueda de vida y habitabilidad de otros mundos, puede ser tratado desde una perspectiva filosófica como la posición del ser humano en el universo. Los resultados que se tengan deben tener ya un terreno preparado para que la discusión filosófica entre en  acción e informe al público de manera adecuada sobre las implicancias del lugar en el cosmos del ser humano. Los descubrimientos científicos de por sí no ofrecen una cosmovisión, más que anda ofrecen datos y resultados que pueden ser tomados por las personas, asombrarlas o generar un profundo rechazo. El papel de la filosofía en este aspecto permitirá dar una suerte de colchón que permita entender y comprender mejor la relación ser humano-cosmos-vida en el universo.

            En cuanto al cuarto principio básico, aprovechar ese interés intrínseco para la divulgación científica. La Filosofía en su papel educativo puede ayudar enormemente a la ciencia a mejorar ese lenguaje técnico con fines educacionales. No solo eso, sino también dar frente a la pseudociencia. Considerando que el terreno ganado por información no acertada sobre vida extraterrestre se debe básicamente al desinterés que muchas veces presentan algunos investigadores, se hace necesario recuperar ese espacio con el fin de llegar y educar a la mayor cantidad de gente posible.

Evitando la “divulgación de auditorio” y tocando temas que por prejuicio se dejan de lado. Es una oportunidad más que un riesgo a caer en ridículo. Explicando cuestiones de Astrobiología a las personas pero con un lenguaje horizontal –evitando el enfrentamiento- puede tener muy buenos resultados, como los que se están logrando, poco a poco, con diferentes organismos relativos a la Astrobiología, siendo la Asociación Peruana de Astrobiología un ejemplo de ello. Sin embargo, reconociendo la limitación en el lenguaje divulgativo es que se hace necesario el papel del filósofo para ayudar a solucionar ese aspecto, y para poder responder cuestiones que por formación académica el científico muchas veces no cuenta.

 

CONCLUSIÓN

De todo lo dicho se puede concluir que una Filosofía de la Astrobiología recién comienza, y que su desarrollo en el mundo académico es aún escaso. Esto no debe ser motivo para dejar de ver su relevancia e importancia para la filosofía misma, que por el paso del exceso de la especialización en el mundo académico actual ha ido perdiendo parte de su esencia transdisciplinar con la que nación. Es por ello una Filosofía de la Astrobiología es a su vez una filosofía en ayuda a la filosofía misma. Lo mencionado en la hoja de ruta de la NASA 2008 es un buen comienzo por donde una Filosofía de la Astrobiología puede desarrollarse.

Sin embargo, no es una acción aislada, se tienen antecedentes que puede ayudar a este cometido, como las interdisciplinares Filosofía de la Biología y la Filosofía de la Física, por poner un par de ejemplos. De modo tal que la Filosofía de la Astrobiología desarrollará necesariamente una Epistemología de la Astrobiología –la rama de la Filosofía que estudia la ciencia- repotenciando el interés académico y público sobre estos temas. Interés que debe ser aprovechado para lograr un mejor conocimiento sobre el mundo. Esto, a su vez, permitirá ganar terreno perdido por parte de la población en temas científicos y académicos. El lugar del ser humano en el universo es retomado una vez más.

BIBLIOGRAFÍA

 

BARRETT, William. La ilusión de la Técnica. Editorial Cuatro Vientos. Chile, 2001.

BONDY, Augusto Salazar. Didáctica de la filosofía. Editorial Universo. Lima, 1967.

BUENO, Jorge; MORENO, Andrés. Astrobiología, un universo de vida. Instituto de Astrobiología de Colombia. Bogotá, 2011.

CHELA-FLORES, Julian. Letras de Deusto. Bilbao. nº 98, Vol. 33, enero-marzo 2003, pp. 187-224.

DE MARAIS et al. “The NASA Astrobiology Roadmap”. Astrobiology.  EE.UU. Vol. 8, No 4. Agosto, 2008

UNESCO. Transdisciplinarity. (PDF) 1998. Disponible en: http://unesdoc.unesco.org/images/0011/001146/114694eo.pdf Última consulta en: 14/09/2013

SECKBACH, J. et al., “Life in the Universe”. Kluwer Academic Publishers. Netherlands. Vol. 7, 2004.

 [1] Asociación Peruana de Astrobiología